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Las sales aromáticas ¨Aletheia¨ nacen de la mezcla de hierbas secas, aceites esenciales y sal marina gruesa. Estos tres elementos se tiñen con colorantes vegetales, los cuales generan un amplio abanico de matices. Nuestra base, en esta primera colección, son los colores pasteles; con ellos procuramos evocar sensaciones sutiles y relajantes.
Sugerencias de uso:
Quienes nunca se hayan topado con un envase de sales aromáticas, seguramente se preguntarán: ¿Qué hago con esto? o ¿Dónde y cómo me lo pongo?
Las respuestas a estas razonables dudas son múltiples, aquí les dejo algunas posibilidades:
* Frotar la sal aromática por todo el cuerpo a modo de exfoliante. En este proceso, se sugiere emplear el agua de la ducha, el jabón o incluso algún tipo de aceite para hacer deslizar los granos sobre la piel. Luego de haber recorrido todo el cuerpo, se realiza el ritual de higiene o ducha habitual.
* Agregar un puño de sal aromática al agua tibia donde reposamos los pies antes del pedicure. Este procedimiento también es aplicable al manicure.
* Verter un poco de sal aromática sobre los sachets de la casa.
* Emplear la sal aromática como complemento de los masajes terapéuticos, frotándola en zonas específicas del cuerpo. En este caso, se recomienda combinarla con aceite.
* Colocar varios puñitos de sal en los rincones de las casas cuando éstas se sienten pesadas/oscuras, ya que la sal es capaz de neutralizar las energías discordantes. (Claro, esta opción es sólo válida para las que creemos en el famoso dicho: de que vuelan, vuelan...). Debes dejar reposar los puñitos de sal en los rinconcitos y recogerlos al tercer día.
* Verter uno o dos puñitos sobre el agua tíbia de la bañera, acostarte, cerrar los ojos y respirar.
Estas son algunas posibilidades, te invitamos a dejar fluir tu creatividad con nuestras sales y darle los usos que se te ocurran.
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